viernes, 15 de agosto de 2014

Rosita Renard y René Amengual Astaburuaga, unidos por la música

Presiona play sobre la imagen de Mendelssohn para escuchar Prelude op. 104; interpretado por ella.

BIOGRAFÍA DE ROSITA RENARD
Bien vale el recuerdo para quien fuera maestra y tutora del hermano de mi abuela, el genial René.
El 8 de febrero de 1894 nació en Santiago la primogénita del catalán José Renard y la chilena Carmen Artigas, Rosita Renard. Creció en una familia acomodada y amante de las artes. Autodidacta, ya a los cuatro años tocaba en el piano familiar, los aires de Rigoletto.
Luego de separarse, doña Carmen crió a sus hijos en un estricto régimen de austeridad y dedicación, que forjó la personalidad de Rosita.
De inmediato destacó entre los discípulos del Conservatorio Nacional, donde inició estudios a los 8 años. Al graduarse con la más alta calificación, en 1908, recibió su diploma en medio de la aclamación de sus maestros y compañeros.
Debutó exitosamente el 15 de mayo de 1909 en el Teatro del Conservatorio Nacional, inaugurando su carrera de concertista.
Gracias a una beca que le otorgó el Presidente Pedro Montt, en 1910 la joven se instaló en Alemania junto a su madre, para perfeccionarse en el Conservatorio Stern de Berlín, donde se graduó en 1914. Allí compartió con un joven Claudio Arrau las enseñanzas del maestro Martin Krause, quien le auguró fama mundial.
En 1916 viajó junto a su madre y su hermana a Estados Unidos como maestra del Conservatorio DKL de Rochester. Su debut en el Aeolian Hall, colmado de elogios y ofertas, la salvó de las penurias económicas. Regresó a Chile en 1920 a ofrecer conciertos, pero con la intención de volver al país del norte a grabar rollos de autopiano.
Blanca, su hermana menor, quien también era pianista, fue becada para estudiar en Alemania y doña Carmen decidió cancelar los planes de Rosita, produciendo un quiebre en la relación que terminó con el viaje en solitario de la hija mayor a Estados Unidos, en 1925. Al amparo de un convento en Nueva York, intentó dificultosamente retomar su carrera.
El 28 de agosto de 1928 contrajo matrimonio con el checoslovaco Otto Stern, cantante lírico de discreto talento. Por la crisis de 1929 viajaron juntos a Chile y Rosita ingresó como profesora al Conservatorio Nacional, por entonces incorporado a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile, donde impartió clases hasta 1936.
En 1941 tocó en la Orquesta Sinfónica de Chile; en 1944 inició una gira por Latinoamérica y el Caribe, y en 1945 por Estados Unidos y Canadá.
Tras impartir clases en Caracas y jubilarse en 1948 del conservatorio, realizó conciertos en Buenos Aires, Bogotá, Medellín, Montevideo, La Habana, México, Puerto Rico y Curaçao.
La extraña enfermedad del sueño, producida por la picadura de un mosquito, le quitó la vida el 24 de mayo de 1949, quedando para las generaciones postreras escaso registro de sus interpretaciones.


Extracto de un libro en Google en el cual podemos apreciar la interesante descripción que hace René de Rosita.